Los Chakras y los Arquetipos

Un arquetipo es una representación simbólica de uno o varios aspectos interiores del ser humano. Muchos de ellos los vemos en deidades antiguas o en personajes de cuentos. Cada uno tiene una serie de características, positivas o negativas. Son una clave importante para tomar consciencia de nuestros rasgos más profundos y para llevar a la consciencia todo lo que ocultamos, -nuestra sombra.- Mi experiencia personal al trabajar con ellos es de una gran evolución, tanto en las personas que acuden a mis talleres como en mi mismo. El trabajo con los arquetipos es una vía de exploración, toma de consciencia y sanación en la que no podemos escapar de nosotros mismos! Se necesita valentía para encontrar lo que mas aceptamos y también lo que más hemos rechazado de nosotros mismos.

Los chakras y los arquetipos

Al representar cada chakra un estadio de nuestra consciencia y nuestra evolución, hay una correspondencia muy clara entre chakra  y arquetipo que facilita la sanación interior. 

Todos de una manera más o menos consciente hemos conectado con ellos. En los cuentos infantiles, por ejemplo, la bruja malvada, el lobo, el hada, representan algunos de ellos. En películas, el héroe, el villanos, el tirano, la vampiresa,… Entre las deidades figuran Shakti, Shiva, como principios femenino y masculino; Vishnu el creador; Arquetipos universales como la Madre (Pachamama, Gaia, Madre Tierra, María, Quan Yin…), el Guerrero… Los arcanos del tarot se basan también en arquetipos humanos. Por ejemplo, la Emperatriz simboliza la prosperidad y la conexión con los placeres mundanos (segundo chakra.) Al conectar con estos arquetipos, sea  visualizándolos, leyendo sobre ellos, en una película… provocan a menudo un efecto catalizador. Resuenan en nosotros. Y gracias a esta resonancia podemos profundizar en aspectos ocultos de nuestro interior para transformarlos, sanarlos, y reconectar con un gran potencial olvidado. Mi experiencia con el trabajo con los chakras y los arquetipos es de una gran sanación interior. Al representar cada chakra un estadio de nuestra consciencia y nuestra evolución, hay una correspondencia muy clara entre chakra  y arquetipo. Algunos de ellos son llamados disfuncionales, y representan nuestra sombra, aquello que está en nuestro interior y necesita ser reconocido y transformado; Otros arquetipos son funcionales y encarnan nuestra virtudes y potencial, latente o manifiesto. En el trabajo con los chakras, es fundamental  reconcocer nuestros arquetipos disfuncionales. Con una guía adecuada, comprenderlos y sanarlos, para transformarlos en nuestros arquetipos funcionales. Para el primer chakra, los arquetipos disfuncionales son:

  • El Desvalido. Es la persona incapaz de darse lo que necesita, de hallar soluciones en temas básicos de la vida. Se siente totalmente perdida y a merced de las circunstancias, impotente para afrontarse a los desafíos más básicos de la vida. Ha arrojado la toalla, su sentencia es: “No puedo, no soy capaz.”
  • El Fugitivo (patrón de huída.) La persona no tiene interés por la realidad presente y huye, sea a través de su mente o con la ayuda de algo externo a un mundo irreal: fantasía, exceso de comunicación virtual, “drogas blandas” (internet, videojuegos, trabajo.) Cualquier ocupación “excesiva” que te desconecte en parte de la realidad ( a veces, incluso, el arte!) Espiritualidad desconectada de la vida cotidiana. Y por supuesto, el alcohol y la drogas duras. 
  • El Luchador: (patrón de lucha.)Ve el mundo como una amenaza y está permanentemente en guardia, a la defensiva. Nunca puede relajarse, siempre está alerta, Padece tensión y estrés. Este patrón suele venir de una pauta familiar: “Para vivir hay que sufrir, hay que luchar, hay que ganarse el pan con el sudor en la frente.”, etc. Esta persona no se permite vivir, siempre se coloca en una situación de supervivencia, incluso cuando aparentemente todo la va bien.
  • El Salvador. Este arquetipo tiene de fondo un profundo sentimiento de culpa por vivir, por haber nacido, seguramente porque el entorno de su nacimiento no fue favorable para recibirle con alegría y amor. (por ejemplo, conflictos o situaciones de carencia vividas por los padres en este momento.)Trata de compensar esta culpabilidad entregándose en exceso a todos, desatendiéndose a sí mismo, con las consiguientes fugas de energía.

Los arquetipos funcionales o evolutivos del primer chakra son dos:

  • La Madre: es el arquetipo interior que nos cuida y nos nutre. Gracias a ella, prestamos atención a que nuestras necesidades básicas estén cubiertas (alimento, descanso, ejercicio físico, calor, compañía, etc.) y nos abastecernos a nosotros mismo de todo cuanto necesitamos. Es la parte de nosotros que nos cuida.
  • El Padre: Es el arquetipo masculino que nos ayuda a hacer frente a los desafíos y adversidades de la vida. Es instintivo , nos ayuda a encontrar el recurso adecuado para cada circunstancia y nos protege de cualquier “peligro”. Es normalmente pacífico aunque es capaz de entrar en lucha si “algo” externo viene a comprometer nuestra seguridad. Solo en estos casos de emergencia, actuará con enorme rapidez, guiado por el instinto de protección y supervivencia. Cuando este arquetipo está activado, vivimos en paz porque nos sentimos protegidos. Es nuestro “guardián interior.”  Una palabra que define bien la cualidad interna que nos ofrece es la resiliencia.

En sucesivos artículos profundizaremos en los arquetipos de cada uno de los chakras.

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